Los manantiales y pozos situados en la periferia urbana de Villafranca del Cid y Benassal presentan fuertes oscilaciones estacionales y, en ocasiones, no son capaces de garantizar el suministro de agua a las localidades, especialmente en época estival, donde el número de habitantes aumenta y decrecen los niveles freáticos.

En este contexto, la Dirección General del Agua de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana ha encargado a Gimecons las obras del equipamiento del sondeo necesarias para garantizar el abastecimiento de agua a ambas localidades.

Estas labores, declaradas de emergencia por la entidad pública, comprenden el equipamiento electromecánico y la puesta en explotación del sondeo Llargueres 2 mediante instalaciones eléctricas, conducciones, una bomba sumergible, una columna de impulsión y un equipo de control que asegure el correcto funcionamiento del conjunto.

De esta manera, se procederá a la acidificación del sondeo -ejecutado en 2018- y su aforo, a fin de mejorar el rendimiento de la captación y la calidad del agua, que actualmente experimenta una excesiva fluctuación de su nivel piezométrico y turbidez en época de lluvias, con incipiente contaminación microbiológica.

Además, este proyecto -que tiene una duración prevista de 6 meses- incluye una medida correctora de índole medioambiental, pues, a fin de compensar la generación de CO2 desprendida de la actuación, se contempla la plantación de 15 árboles autóctonos (encinas) en el emplazamiento de las obras.