• El proyecto, que cuenta con un presupuesto de casi seis millones de euros, busca evitar la regresión de la línea de costa de los municipios

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Dirección General de la Costa y el Mar, ha adjudicado a la UTE conformada por Gimecons y SATO (del Grupo OHL) las obras de estabilización del frente litoral de Almenara y La Llosa. Un proyecto muy demandado por los habitantes de las localidades castellonenses, donde la acción del mar ha provocado una importante regresión de la línea de costa en los últimos años.

Así, el objetivo principal del proyecto -que comenzará tras el período estival y tendrá una duración de 12 meses- es llevar a cabo una serie de actuaciones que reduzcan la longitud del basculamiento de la orilla y consigan una posición de equilibrio de la misma.

En la zona norte se construirán cuatro nuevos espigones y se realizará una prolongación de los existentes actualmente en la Gola de La Llosa, a fin de proteger el casco urbano del Barrio Mar de la acción del mar.

Del mismo modo, se procederá a la extensión de más de 205.000 m3 de gravas para la formación de las celdas entre espigones y se retirará la actual escollera de protección, al sur de la desembocadura.

Por otro lado, en la zona sur, se prolongarán los espigones existentes de la Gola de Queralt y se aportarán 50.000 m3 de grava y 25.000 m3 de arena, inmediatamente aguas abajo del espigón de la Gola de Queralt situada más al sur.

Este proyecto cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental favorable, que impone medidas ambientales preventivas y correctoras entre las que se pueden citar el respeto a los espacios protegidos de la Red Natura 2000 (Marjal de Almenara y Alguers de Borriana-Moncofa) o la vigilancia ambiental para no afectar a la posidonia oceánica ni al chorlitejo patinegro.